Frank Morgan lanzó su primer disco como saxofonista de jazz en 1.956. Poco después comenzaba una deriva personal llena de drogas, robos y numerosas estancias en prisión que duraría treinta años, de los cuales veinte (entre las distintas condenas) estuvo entre rejas. Pero Frank Morgan volvió, aunque parezca increíble pudo dejar atrás todo aquello, y en 1.986 editaba su segundo disco. Desde entonces y hasta hoy, sigue en lo más alto del jazz actual, y es capaz de versionear estándares de esta manera:
Madre mía, que bien lo hace esta gente. Adalides del acid jazz (ya saben, esa mezcla cool de funk, soul, jazz y pop que tan bien sabían cocinar en las islas británicas), los Brand New Heavies tienen álbumes repletos de magníficas canciones. Música negra hecha por blancos y negros, insuflaron un nuevo aire al género con un toque refinado, creativo y tremendamente adictivo. Back to love, my brother...