A poco que se lea este blog es fácil deducir mi predilección por el soul de los años setenta. ¿Y por qué? Quizás porque fue entonces cuando las baladas soul alcanzaron un grado de sofisticación instrumental y calidad de composición no superado desde entonces. Tal vez por la enorme variedad de estilos que convivieron juntos, desde el philly sound al sonido motown setentero, desde el miami sound al p-funk, etc. Puede que por la alta densidad de elegantes y aterciopeladas voces solistas.
Y sin duda alguna porque, a poco que se pasee por internet, uno puede encontrar todavía maravillosas joyas como ésta: