Norah Jones no es tonta, y sabe elegir los clásicos que versionea como éste de Ray Charles (que para ser sincero siempre me ha sonado más como estándar de big band que como soul):
Mick Hucknall fue el líder de los Simply Red en los ochenta, y más tarde desarrolló una carrera en solitario que le acercaría cada vez más al pop en detrimento de su inicial inspiración en el soul. De una forma u otra, tenía una magnífica voz y sabía afrontar con soltura clásicos de la black music setentera como éste:
Y seguramente el mejor tema del último LP de Adele es esta pequeña joya:
Con este post comienzo una serie dedicada a aquellos músicos blancos que a lo largo de su carrera o en algún momento de ella se dedicaron a hacer música negra, vía versiones (lo más habitual) o con material propio. La crítica musical, con esa manía tan suya de etiquetar, lo llamó en su momento Blue-eyed soul (una auténtica tontería). Lo cierto es que en muchas ocasiones los mejores frutos musicales han nacido de la confluencia de las dos razas. No es casualidad que una de las mejores canciones de la historia (Sittin' on the dock of the bay)la compusieran Otis Redding y un señor blanco llamado Steve Crooper (una de las alma matter de la inolvidable Stax). El propio Prince no es negro, sino mulato. Y como alguna vez he comentado, por mucho que le pese a los puristas, el blues, el soul e incluso el gospel no están tan distanciados del country como pudiera parecer, y no son pocos los cantautores negros que han versioneado clásicos country (Ray Charles el primero). Bueno, dejemos las disgresiones a un lado y vayamos al bife: Una buena manera de empezar la serie (cuya extensión ignoro), es con un señor de prestigio bien ganado, y que además suele versionear los clásicos de la música negra con el detalle y el nivel de autoexigencia habitual en toda su obra: Ñoras, ñores, con ustedes el gran Paul Weller, versioneando el clásico por antonomasia de la black music de los setenta.