Con La Hora 25 Spike Lee retomó el alto nivel de calidad que había abadonado la década anterior (durante la cual rodó productos flojísimos), consiguiendo un film en mi opinión casi redondo, apoyado en un reparto excepcional: el grandísimo Edward Norton (qué actorazo), la sinpar Rosario Dawson y el eficaz Philip Seymour Hoffman. Una de sus escenas más comentadas es el diálogo consigo mismo del protagonista, cuyo discurso es Spike Lee en estado puro. Para algunos la escena está incrustada de forma artificial en el desarrollo de la película, para otros es lo mejor del film. En fin, para gustos colores, la escena tiene lo suyo, y aquí se la dejo:
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