"Philip K. Dick fue el hombre que me convenció, siquiera durante la duración de una novela, de que podía existir una sociedad cuya moneda de curso legal fuera la mermelada de naranja"
"Pienso que la forma en la que la vida fluye está mal. Debería ser al revés: - Uno debería morir primero, para salir de eso.
- Luego, vivir en un asilo de ancianos hasta que te echan cuando ya no eres tan viejo. - Entonces empiezas a trabajar. Trabajas por cuarenta años, hasta que eres lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación. - Fiestas, fiestas negras, parrandas, drogas, alcohol, sales con mujeres o tipos, qué sé yo, hasta que estás listo para entrar en la secundaria. - Después pasas a la primaria, eres un niño que se la pasa jugando sin tener responsabilidades de ningún tipo. - Luego pasas a ser un bebé. Vas de nuevo al vientre materno, pasas los últimos nueve meses de tu vida flotando en líquido amniótico, hasta que tu vida se apaga en un tremendo orgasmo... ¡Eso sí es vida!"
"Para mí la democracia es un abuso de la estadística. Y además no creo que tenga ningún valor. ¿Usted cree que para resolver un problema matemático o estético hay que consultar a la mayoría de la gente? Yo diría que no; entonces ¿por qué suponer que la mayoría de la gente entiende de política? La verdad es que no entienden, y se dejan embaucar por una secta de sinvergüenzas, que por lo general son los políticos nacionales. Estos señores que van desparramando su retrato, haciendo promesas, a veces amenazas, sobornando, en suma. Para mí ser político es uno de los oficios más tristes del ser humano."
"Pero ¿por qué son malos los hombres? Cómo me sorprende este mundo. ¿Por qué se dejan llevar de inmediato por el odio, la rabia? ¿Por qué les encanta vengarse, hablar al punto mal de uno, cuando no van a tardar en morir, pobrecillos? Que esa horrible aventura de los humanos, que llegan a esta tierra, ríen, se mueven, y de repente dejan de moverse, no les haga ser buenos resulta increíble. ¿Y por qué te contestan enseguida mal, con voz de cacatúa, si eres dulce con ellos, lo que les mueve a pensar que no eres importante y por lo tanto resultas inofensivo? Lo que hace que muchos tiernos deban fingir ser malos para que les dejen en paz, o incluso, cosa trágica, para que les quieran. ¿Y si nos fuéramos a la cama y a dormir horrendamente? Perro dormido no tiene pulgas. Sí, vamos a dormir, el sueño tiene las ventajas de la muerte, sin su pequeño inconveniente. Instalémonos en el agradable ataúd. Cómo me gustaría poder sacar (como se saca el desdentado la dentadura postiza y la pone en un vaso junto a su cama), sacar mi cerebro de su caja, sacar mi corazón demasiado palpitante, pobre diablo que cumple demasiado bien con su deber, sacarme el cerebro y el corazón y sumergir a esos dos pobres millonarios en soluciones refrescantes mientras yo duermo como ese niño que nunca más seré. Cuán pocos humanos hay y cuán súbitamente se queda el mundo desierto."
"Ser de izquierda es, como ser de derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de hemiplejía moral."
Soy lector habitual de las novelas de Terry Pratchett, ambientadas habitualmente en el Mundodisco, un planeta imaginario que, para empezar, es plano, y no esférico, para continuar, reposa sobre cuatro elefantes gigantes, y para terminar, esos cuatro elefantes dan vueltas sobre el caparazón de una gigantesca tortuga estelar (Gran A’tuin) que navega por el universo.
Extravagante, sin dudas, pero Terry Pratchett desarrolla en este universo alternativo una serie de divertidas novelas de fantasía que suponen con frecuencia una inteligente parodia de la sociedad occidental, y que en sus mejores momentos consigue arrancarnos carcajadas.
Muchas están ambientadas a nivel local en Ankh- Morpork, ciudad que ha conseguido un interesante pacto social para mantener controlada la delincuencia de todo tipo. Me refiero al Gremio de Ladrones, Rateros, Revientapisos y Profesiones Relacionadas, que Pratchett describe de la siguiente forma:
“Respetable cuerpo que, de hecho, representaba a los agentes de la ley de la ciudad. La explicación de esto es la siguiente: se entregaba al Gremio una cuota anual que representaba un nivel socialmente aceptable de robos, asaltos y asesinatos. A cambio, el Gremio se comprometía a encargarse de que todo crimen no oficial fuera aplastado, apuñalado, descuartizado y repartido por la ciudad en bolsas de papel. La gente consideraba que era un acuerdo económico y muy aceptable, aunque con algunas disidencias: no opinaban así, por ejemplo, las víctimas de los robos y asesinatos, que se negaban a desempeñar su papel en la sociedad. De esta manera, los ladrones de la ciudad pudieron estructurar decentemente sus carreras, instaurando exámenes de ingreso y códigos de conducta similares a los de otras profesiones…, a las que rápidamente empezaron a parecerse, ya que en el fondo no eran tan diferentes.”
¿Hilarante? ¿Absurdo?.. Si se piensa en el funcionamiento de nuestras fuerzas de seguridad, su relación con el crimen y las mafias, la actuación interesada de los poderes públicos, y la actitud de la población, tal vez se concluya que, al fin y al cabo, la realidad no está tan distante…
"La volatilidad económica, más la desintegración étnica, más un imperio en declive: es la combinación más letal que existe en geopolítica. Tenemos los tres factores. Está a punto de comenzar la era del caos"
"Cuanto más se detestan entre sí las naciones modernas mayor docilidad demuestran
para copiarse las unas a las otras; porque la competencia es, por su propia
naturaleza, un mero y frenético plagio"