Ahora sí, me voy de vacaciones al país galo, les dejo para la espera :-) dos muestras de uno de los más grandes. Y aunque parezca mentira, el primer vídeo es un spot publicitario, raro y sugerente, esperad al final y lo comprobaréis. Chau!!
Es domingo, fuera hace frío pero no tenemos que trabajar, ni hacer nada que no nos apetezca. Buen momento pues para hacer una travesía sentimental con la gran, gran Julie London, una de las favoritas de este humilde pero intrascendente blog.
Parece una norma no escrita. Todos los artistas de la llamada música popular (pop, rock y demás mezcolanzas), llegan a un momento en sus carreras en que comienzan a aspirar a hacer algo “clásico”, es decir, a crear una obra que conecte con los parámetros musicales vigentes en Europa en los siglos anteriores, o en los USA en el siglo anterior (que para eso tienen sólo dos siglos de historia).
Así, el particular Sting lanza un compendio de canciones de un compositor británico contemporaneo de William Shakespeare (Songs from the Labyrinth), consiguiendo de hecho un éxito comercial. El beatle Paul MCartney compone oratorios y otras piezas clásicas y gana premios especializados. Rod Stewart se lanza a destrozar el Great American Songbook intentando así prolongar como crooner de segunda su más que acabada carrera. Y por qué no, Madonna hizo el mayor ridículo de su larga trayectoria cuando intentó acercarse al jazz con la banda sonora de Dick Tracy.
¿Ansias de legitimación artística? ¿Maduración natural? ¿Osada jugada comercial, o hartazgo del pop? Cada caso es obviamente distinto.
Sin embargo, el caso de Queen Latifah es llamativo. Rapera de largo recorrido comercial, instalada cómodamente en el stablishment musical y televisivo norteamericano, su música nunca me atrajo lo más mínimo, más allá de sus poses de “chica hip hop”. Pero oh sorpresa, en el 2004 lanzó un LP con su nombre auténtico (Dana Owens), en el que repasaba una colección de standards tanto jazzísticos como del pop y blues, pero siempre con un tratamiento instrumental clásico. E, inesperadamente, nos encontramos con un resultado maravilloso: una voz apabullante, suntuosa instrumentación, sensibilidad a raudales. El LP entero es una de las mejores cosas que he escuchado en muchos años. Quién lo iba a decir. Yo no, desde luego. Pero qué bueno es poder sorprenderse de vez en cuando.
PS: Conocí el disco de QL a través de Musicación, en mi opinión el mejor blog para descubrir músicas nuevas que hay en la red. Y además en este caso os podéis descargar el LP.
Dentro del viraje hacia el clasicismo que al parecer está experimentando este humilde pero intrascendente blog, no he podido evitar colgar esta pequeña delicadeza del señor Michael Bublé, (gracias, Salva!) que se marca aquí una arriesgada versión de un estándar (Cuándo, Cuándo, cuándo), tomando como coequiper, oh sorpresa, a la señorita Nelly Furtado, actualmente la única alternativa latina a la cada vez más pesada y sobrevaloradísima Shakira. El resultado es mucho mejor de lo que se podía esperar, elegante y sedoso.
En 1970 el gran Tony Bennett publicaba un disco de versiones (Tony Sings the Great Hits of Today!), en el que se intentaba adaptar al signo de los tiempos (es decir, al pop). El intento no fue especialmente afortunado, pero incluía esta preciosa versión de lo que ya por entonces era un clásico: "Something" de los Beatles .
Datos históricos aparte, lo cierto es que se trata en mi opinión de una gran versión, llena de elegancia, carisma y charme.
“Clásico es aquel libro que una nación o un grupo de naciones o el largo tiempo han decidido leer como si en sus páginas todo fuera deliberado, fatal, profundo como el cosmos y capaz de interpretaciones sin término”