"Aceptamos que a nosotros el paso del tiempo nos ha modificado. En materia de sexo, por ejemplo, lo que antes nos parecía moralmente inaceptable, ahora nos resulta tristemente inalcanzable"
Pequeñas pausas (X): UN EXTRAÑO LAMENTO En esta blogosfera en la que reina el copy-past y la vampirización de contenidos, (y no me voy a excluir al 100%), nos atrevemos hoy con un minúsculo aporte a la originalidad: un micro-relato inédito (lo cual no garantiza su calidad claro), y anónimo, por cierto. ¿Pero quién es el personaje que se lamenta por lo que ha hecho? LAMENTO POR EL SER AMADO
No hay que dejarse llevar nunca por los impulsos. Y menos aún si eres el piloto de un pequeño carguero espacial y te relacionas con otras razas, cuyo concepto del crimen y castigo puede superar en imaginación y refinamiento todas nuestras expectativas. Dick nos lo demuestra en dos páginas.
Imagínate por un momento en una playa de arena blanca, de pie, frente al mar. Luce el sol, 25 grados de temperatura. En la lejanía se distingue una isla lejana. Y hay algo más. A tus pies nace un camino de piedra lisa, que se extiende rectilíneo sobre las aguas, hasta la isla. Poco más de cuatro kilómetros. Apenas sobresale del nivel del mar.
Tienes que llegar a esa isla, antes de que la marea suba y oculte el paso. Pero no va a ser tan fácil.
Vas a tener que competir con otros hombres y mujeres, todos jóvenes, que quieren llegar antes que tú. A medida que corres junto a ellos, la marea irá subiendo. Primero irá humedeciendo el suelo de piedra, haciéndolo peligrosamente resbaladizo. Un esguince, una fractura, se hace primero posible y luego probable. Luego el agua empezará a refrescarte los tobillos. Más tarde, poco a poco, te impedirá correr de una manera normal. Si tardas demasiado, es probable que debas llegar nadando a la isla, exhausto. Pero aunque no tardes, aunque seas veloz, hay otra sorpresa. La confluencia de dos corrientes de agua contrapuestas genera una ola en la que te puedes apoyar para correr. Pero a medio camino esa ola deriva irremediablemente hacia un costado, por lo que si no estás atento, puede arrástrate y sacarte del camino junto a otros de los corredores-nadadores,.
¿Te atrae la imagen? No es difícil entonces hacerla realidad. La isla existe, el paso existe, la carrera existe.
La isla de Noirmoutier se encuentra en las costas del Atlántico, en Francia. Desde hace siglos existe un paso elevado (el passage du Gois) por el que se podía transitar desde la playa cercana para acceder a la isla, pero solo en los periodos de marea baja En el siglo XX se empedró ese paso, manteniendo la particularidad de quedar oculto bajo las aguas cuando sube la marea, haciendo posible para los lugareños y visitantes el sueño de caminar sobre las aguas durante unos minutos.
Cada año, un grupo de gente animosa realiza "les Foulées du Gois", una carrera entre la costa y la isla, que comienza justo cuando la marea empieza a subir. La carrera resulta agotadora, sobre todo cuando el agua comienza a entorpecer el trote.
Una forma poética de divertirse
Es Julio. Es veranito. El calor aprieta, y aunque muchos seguimos trabajando, la mente ya vuela a remotos lugares muy alejados de nuestros tristes cubículos laborales. Repito, es veranito, la ropa se aligera y la psicinita refresca. Por ello, y dado que de aquí a que me tome unas merecidas vacaciones a primeros de agosto voy a poder escribir muy poco,vamos a rebajar nuestro nivel de concentración intelectual, y a hacer un post veraniego, para aligerar el discurso de reflexiones metafísicas y disgresiones sesudas: Un vídeo, una canción, un pasatiempos y un libro, todos ellos ligeritos, sencillos,(casi de usar y tirar, como tantas cosas buenas de esta vida) que les dejo para quien quiera disfrutar de ello (y quien no, pues no).
Para empezar...
"Antes
de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como lo son ahora. Empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar
acerca de la nueva onda en la que estabas. Así que, antes de emprender tu
lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres,
inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida."