Encontré en uno de mis blogs de lectura habitual este comentario sobre Vicente Ferrer, que me gustó. Ignoro el autor, pero lo copio tal cual:
Y murió el otro día Vicente Ferrer. Aquel que fue jesuita. Aquel que un día decidió predicar con el ejemplo. El que se hizo hombre, conoció mujer y aportó tres hijos a la especie humana. El que escogió una de las muchas zonas desfavorecidas del planeta. El que obró un milagro en vida y aportó esperanza a miles de personas. Un catalán con “seni” haciendo bueno el tópico bueno y no el malo de que “la pela es la pela”. Ese anciano que caminaba con porte de santo. Que irradiaba paz con su mirada y aportaba consuelo con sus palabras. Y te dicen, a la vez, que una de cada seis personas que habitan este planeta pasa hambre. Que eso son más de mil millones de seres humanos. Y escuchas con sonrojo que bastaría el 1% de lo que se gastan los gobiernos para salir de la crisis para erradicar el hambre del planeta. Pero esa sensación te dura un minuto. Porque vuelves a tu realidad cotidiana. Porque pones la tele, con decodificador o aun sin decodificador, y ves a toda esa panda de pretendientes de la fama, porque cantan o porque bailan, o porque conviven con una tribu africana, o porque les ajustan sus cuentas descerebradas. Y ves que todos tienen su dosis de lloro y de lamento, porque si no lloras no mamas y porque si lloras eres un mamón. Porque escuchas sus profundas y trascendentes conversaciones: “Es que el Richi ha ofendido mi EGO, porque dice que no he recogido MI trozo de cocina, y eso ME ha molestado mucho ya que además ha dicho que ya no quiere estar CONMIGO, y eso es demasiado PARA MI. El discurso del EGO, MI, ME, CONMIGO, PARA MI. Pero luego te montas en un autobús con un bebé de seis meses y ni Dios mueve su cotizado culo para cederte el sitio. Y ves a esa anciana que apenas se sostiene en equilibrio y esos chavales que comentan: “¿Dónde vas vieja, te has escapado del asilo? Habría que hacerles la eutanasia” Y a vosotros un trasplante de cerebro. O mejor aun, poneros un cerebro por primera vez. Panda de egoístas indocumentados. Que pague impuestos al 24% ese que solo tiene de cristiano el nombre, y se vea jaleado por esos mileuristas opositores al INEM. Así nos va en esta sociedad burbuja del todo para mí. Vicente Ferrer, si puedes hacer algo desde tu nueva casa, ganada con esfuerzo y no con hipotecas, no dudes en seguir ofreciéndonos esa GENEROSIDAD de la que tanto carecemos. Tu que no prestabas atención al PIB, al IPC, al ZEW o al IFO. Sino solo al “tanto tengo tanto te doy”. Más de mil millones de hambrientos. Más de quince mil millones de pelas por darle patadas a un balón. Por supuesto a crédito. Porque no aprendemos. Las comparaciones son odiosas. Y muchos de nosotros también.
Para acabar, un extracto de una entrevista al fallecido:
- Ha dejado de ser sacerdote, pero cree en Dios - No sólo creo, sino que lo tengo aquí al lado. Basta tener la convicción de que existe y que es bueno. Él sabe lo que yo quiero y estoy encantado con él. Claro que la realidad parece que lo desmienta - ¿Por qué? - El mundo es un caos, pasan cosas terribles y esto nos hace dudar. Pero la herencia del cristianismo es la acción por los demás.
"Basta tener la convicción de que existe y que es bueno"... eso es lo que tantos anhelamos. Un ideal.
"Pero ¿por qué son malos los hombres? Cómo me sorprende este mundo. ¿Por qué se dejan llevar de inmediato por el odio, la rabia? ¿Por qué les encanta vengarse, hablar al punto mal de uno, cuando no van a tardar en morir, pobrecillos? Que esa horrible aventura de los humanos, que llegan a esta tierra, ríen, se mueven, y de repente dejan de moverse, no les haga ser buenos resulta increíble. ¿Y por qué te contestan enseguida mal, con voz de cacatúa, si eres dulce con ellos, lo que les mueve a pensar que no eres importante y por lo tanto resultas inofensivo? Lo que hace que muchos tiernos deban fingir ser malos para que les dejen en paz, o incluso, cosa trágica, para que les quieran. ¿Y si nos fuéramos a la cama y a dormir horrendamente? Perro dormido no tiene pulgas. Sí, vamos a dormir, el sueño tiene las ventajas de la muerte, sin su pequeño inconveniente. Instalémonos en el agradable ataúd. Cómo me gustaría poder sacar (como se saca el desdentado la dentadura postiza y la pone en un vaso junto a su cama), sacar mi cerebro de su caja, sacar mi corazón demasiado palpitante, pobre diablo que cumple demasiado bien con su deber, sacarme el cerebro y el corazón y sumergir a esos dos pobres millonarios en soluciones refrescantes mientras yo duermo como ese niño que nunca más seré. Cuán pocos humanos hay y cuán súbitamente se queda el mundo desierto."
"Ser de izquierda es, como ser de derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de hemiplejía moral."
"El swing no es sólo un estilo de jazz o una forma precisa de manejar el palo de golf, sino un don del alma, cuya gracia no se adquiere a ningún precio. Se tiene o no se tiene. Swing significa oscilar, balancearse, mecer, blandir, hacer girar: son acepciones del verbo que se refieren a un movimiento armónico, que va de dentro a fuera del cuerpo hasta convertirse en aura. Las personas privilegiadas que tienen swing lo transfieren sin darse cuenta a cualquier acto cotidiano de su vida con una especie de ondulación espiritual. El swing se manifiesta al caminar, al sentarse o levantarse del sillón, al dar la mano a un amable desconocido, al llamar al camarero, al contar una historia a los amigos en la sobremesa sirviendo al mismo tiempo el vino, al agradecer con una sonrisa irónica un elogio merecido, al firmar un talón con o sin fondos, al mirar a los ojos con una intensidad medida al chico o a la chica que te gusta en la esquina de la barra, al acercar la copa a los labios, al hacer el amor, al desperezarse por la mañana, al echar media galleta al perro, al bostezar. El swing va más allá de la armonía corporal, del encanto personal no aprendido en ninguna escuela. El swing también es una forma de encajar con elegancia los golpes bajos que da la vida y de volver al anonimato después de un gran éxito: en este sentido tiene una conexión íntima con la moral laica o la fortaleza de espíritu. Quien tiene la gracia del swing aplica esta fórmula ondulante, oscilante, balanceante para salir indemne de cualquier infortunio, obligándolo a girar suavemente sobre si mismo hasta controlarlo por completo. Algunos placeres tienen swing, otros no. La melancolía tiene swing, la molicie también; en cambio, ningún cabreo lo tiene. Fumar ha dejado de tener swing y tampoco lo tiene el dar lecciones apuntándote con el dedo. Tienen swing algunos pases de Zidànne, el Ferrari de Schumacher en las curvas, el ritmo de ciertos cuentos de Borges, el triple salto mortal de los acróbatas, el andar fluyente de algunas mujeres y la elasticidad del guepardo ante la presa. Es muy difícil encontrar swing en los políticos. Kennedy alcanzó el nivel de seducción requerido, pero a mi juicio el rey del swing, moral, físico y espiritual es Mandela, sin ninguna duda. Ante cualquier ser que uno se tropiece en la vida bastará un sólo movimiento para descubrir si ha sido elegido por los dioses. Un estilo de cruzar las piernas, una forma de tener la copa en la mano. Todo es blues, todo es jazz. Algún silencio es swing."
"Cuanto más se detestan entre sí las naciones modernas mayor docilidad demuestran
para copiarse las unas a las otras; porque la competencia es, por su propia
naturaleza, un mero y frenético plagio"
Este blog se ha mantenido irredento hasta el momento actual frente a todo lo que huela a friki. Y no es que uno no tenga sus secretos gustos inconfesables, simplemente es que no creo que vaya con la onda del blog. Pero hoy me he tenido que rendir. Cómo si no: junten el maravilloso arte de uno de los mejores patinadores sobre hielo de la década; el software digital al alcance de casi todo el mundo; y un grupo de japonesitos fanaticos (pero fanáticos) de Star Wars.