Miércoles - 23.Mayo.2012

Contáctanos
Subscríbete vía e-mail
RSS


educacion ciudadania

contenidos / pág. 1 contenidos 1 pág. Ordena por

El Estado, la Opción Política y la Felicidad
S. Bayona

La felicidad en el ser humano es algo más complejo que la simple satisfacción de los instintos primarios, debido al componente espiritual del que hablábamos en un post anterior, (componente que cabría considerar también un instinto humano primario).
Pero, con la misma fuerza con la que el hombre se ve impelido a la búsqueda de la felicidad, se ve abocado, en sentido contrario, a encontrar un culpable de su infelicidad.
La forma de concebir y enfrentarse a esta marea acción/reacción determina, en el fondo, el modelo de sociedad que cada uno de nosotros defiende. Me explico:
- Aceptar la propia espiritualidad implica una visión trascendental de la felicidad, en tanto en cuanto establece una relación con una cierta colección de parámetros éticos, normalmente relativos al "bien ajeno" y/o a la vida eterna.
- Negar, por el contrario,  la propia espiritualidad, circunscribe la felicidad a la posibilidad de consecución de objetivos "inmediatos". Por tanto los medios que se utilicen para alcanzarlos son responsables en último término de haberlos o no conseguido.
Traducido al lenguaje político: mientras los primeros pueden considerar el estado como un mero garante de los mínimos de la convivencia cívica, los segundos no tienen más remedio que volcar sobre él sus esperanzas de felicidad, y éstas relacionadas directamente con la cantidad de recursos que puede proporcionarles.
Por eso, en función de quién ostente el gobierno de un país (y en función de su aceptación o negación de la espiritualidad antes comentada), el aparato del estado tenderá a crecer o a menguar (o, al menos, a no seguir creciendo), es decir a aumentar el déficit público o no, a asumir cada vez más y más competencias (incluso las propias del ámbito personal) o no, a desear el totalitarismo como forma ideal de gobierno o a... Bueno, eso lo desean todos.
Aunque uno no sea del todo consciente de ello y ésta no sea una regla universal, existe una relación directa entre la propia espiritualidad y la tendencia política ejercida. Por ello, además,  hay una tendencia política más proclive que otra al ateísmo, y (más que al ateísmo), a la persecución de la natural tendencia espiritual del ser humano.




Música Negra
Fado
Otras músicas
Literatura
El Restaurador, novela on-line
Imágenes
Huuummm
Cine
De todo un poco
De todo un poco
Setentizaciones
Arte, cultura y subcultura
Lo + votado
Fado, música del alma portuguesa (V): Mariza
Cicerón, menudo hideputa
Fado, música del alma portuguesa (IV): Cristina Branco
El Jorobado, de Paul Feval, o el placer de la aventura
Decálogo del glorioso Cine Español
ALELUYA! Seguro que encuentras la tuya…
El Sonido Filadelfia, apogeo de la música negra
Fado, música del alma portuguesa (II): Aldina Duarte
Novedades
.
¿Quién es esta actriz?? (15)
.
Un Clásico Olvidado
East Berlin, 1956
hummmm...19
El Valor de la Copia (XI)
Pequeñas Pausas (XXXIV): Vuelve Miyazaki
v.03.02:0,067
GestionMax
novedades   contacto   buscador   mapa web