Bueno, otro pedazo de historia de la black music que se nos va. Gil Scott-Heron ya no está entre nosotros. Su obra se caracterizaba por su contenido social y político y el carácter crítico de sus letras, sin embargo, eso no fue obstáculo para que supiera arropar musicalmente sus soflamas, diseñando auténticos trallazos de funky, soul y, sí, también, música disco. Dotado de una hermosa voz, su repertorio está lleno de buenas canciones, y a pesar de la dificultad del idioma para los que somos monolingües, en mi caso le tenía un cariño especial a sus canciones.
Como se suele decir, su obra queda.