Tenía ya preparada una nueva entrega del gospel nuestro de cada miércoles, cuando un dato me ha hecho trastocar los planes. Gracias a la siempre magnífica Soul y Otros Alimentos del Alma, me enteré de que en el mes de enero Sam Cooke habría cumplido 80 años. Y claro, eso no lo podía pasar por alto. Aunque sólo fuera porque el señor Cooke poseía la voz más aterciopelada y emocionante del siglo XX. Aunque solo fuera porque antes de morir a la temprana edad de 33 años fue capaz de glorificar el gospel, reinventar el pop y anticipar el soul, todo ello él solito. Difícil elegir una canción de su apabullante catálogo para conmemorar el evento. Pero entonces lo ví claro: Debía colgar una canción de su etapa en los Soul Stirrers, es decir, cuando era jovencísimo y aun no había abandonado el seno de la iglesia (musicalmente hablando). Hay que apagar cualquier fuente de ruido, sentarse en la penumbra y escuchar su voz. Si no se te remueve algo adentro, es que no existes, y lo que llamas tu vida real es en verdad algo parecido al espejismo de Matrix.
Soy uno de los muchos que observan la sociedad americana con una mezcla de admiración, repulsión, estupor y desconocimiento. Algo normal si nunca se ha pisado suelo yankee (salvo dos fugaces días en Boston)y se reflexiona a 9.000 kilómetros de distancia. Y últimamente muchos nos preguntamos (desde nuestro maltrecho estado del bienestar) cómo esa sociedad en la que tanta gente vive en el margen de la pobreza y sin seguro médico, mayoritariamente rechaza la idea de una sanidad estatal o de cualquier tipo de asistencia pública. Una buena manera de intentar encontrar explicaciones es leer "Crónicas de la América Profunda", un más que interesante libro escrito por el periodista y blogero Joe Bageant. Este buen señor fue un auténtico blue collar nacido y crecido en la humilde población de Winchester. Pero se mudó al oeste, se hizo periodista y regresó treinta años después a su pueblo natal para contemplar con mirada desapasionada pero comprometida la realidad social más humilde de su país, que fuera tiempo ha su propia vida. Se considera a sí mismo liberal demócrata, y describe en su libro una interesante teoría que explica los extraños ideales de gente que no tiene donde caerse muerta pero defiende por encima de todo su independencia e individualismo, además de hacer una crítica despiadada del capitalismo darwinista de los USA.
Un interesante volumen sobre los extraños claroscuros morales del imperio.
Ingrid Michaelson no ha reinventado el pop, ni escribe canciones trascendentes y profundas sobre el ser y la nada. Son sólo cancioncillas pop, pero muy bien hechas, bien cantadas y bien desarrolladas. Así que si os apetece un poco de relax mental sin complicaciones, hay que conseguir el LP "Everybody" y escucharlo.
Es sábado y no llueve, motivos más que suficientes para revisitar alguna escena de los musicales clásicos americanos, ese mundo ilusorio lleno de armonía y bailes maravillosos donde no existía la fealdad, la maldad o la trata de blancas (bueno, no siempre). Inmenso, Donald O'Connor. Porque es verdad, hay que hacerles reír.
Hace ya más de un año interrumpimos bruscamente la publicación periódica de los capítulos de la novela on-line que supone el mayor aporte original a la interné de este modesto pero intrascendente blog. ¿Por qué? ¿Cuál fue el motivo?
Bueno, circula por los mentideros de la Corte una versión no oficial, que habla de una crisis espiritual del autor de la novela (nuestro querido y a veces polémico colaborador Maranzano), que le llevó a iniciar un periplo por el Asia Menor que incluyó su pertenencia temporal a una comunidad heterodoxa sufí de Uzbekistán, empeñada en fusionar las enseñanzas del patriarca Ben-Yossuf con el espíritu del heavy metal.
La versión oficial es otra muy distinta, y paso a exponerla: Durante todo este tiempo de ausencia se han estado barajando diversas opciones editoriales, que la eterna crisis del mundo editorial se ha encargado de ir tirando por tierra, una tras otra.
Gracias a ello, sin embargo, Maranzano ha decidido finalmente hacer público, de forma totalmente grauita, el contenido íntegro de su novela en este blog (gesto que agradezco sobremanera), de manera que quien quiera disfrutar de buena literatura no tiene que más que descargar los 40 capítulos que la componen a su ordenador (aquí están los cuatro que faltaban para el final) ...o bien puede hacer click en el siguiente enlace y adquirir el archivo íntegro por 2 miserables eurillos:
Por supuesto, estos enlaces están abiertos a los lectores que, habiendo disfrutado de la novela en su forma gratuita, quieran agradecer al autor los años dedicados a la investigación y paciente creación. En reciprocidad con quienes aporten sus medios económicos, Maranzano ha incluido, en la versión accesible desde los dos enlaces anteriores un epílogo que reproduce la carta que el profesor remitió al restaurador poco antes de su muerte.
Por último, me ha instado a que os pida disculpas en su nombre por este tiempo in albis, y a que os agradezca vuestra fidelidad y numerosas muestras de apoyo. Os ruega, de paso, que sigáis dando a conocer esta iniciativa de literatura on-line entre vuestras amistades, vuestros enemigos y quien quiera os crucéis por la calle, a ver si finalmente la historia llega a oídos de Spielberg, le compra los derechos para una película, y acaba ganando algo, aunque solo sea sea por variar.
Hoy con otro clásico, una maravillosa y escalofriante canción en la voz de los no menos maravillosos Staple Singers. Escuchando su letra dan ganas de empezar a creer.
Son las dos de la madrugada del domingo, y he decidido dejar el trabajo para continuar mañana. Así que no se me ocurre nada mejor antes de acostarme que recuperar a un refinado soulman de los setenta, con una hermosa y profunda voz, el un tanto olvidado Luther Ingram, que sin embargo arrasó en su momento con (entre otros), todo un clásico de la música negra "If loving you is wrong (I don´t want to be in right)".
Y demostrando que en directo se defendía mejor que en los discos. Un pedazo de canción y un pedazo de interpretación. Qué difícil encontrar en estos tiempo salgo parecido en vivo, ¿no?