Les voy a contar una cosa. Uno empieza a escribir un blog por los motivos que sea, pero siempre decidido a colgar distintos post sobre lo que a uno le gusta. Sin embargo, siempre está el pequeño prurito de obtener un número de visitas o comentarios mínimamente digno. Y eso a veces provoca que, sin darse cuenta, muchos bloggers empiecen a dejar a un lado algunos temas que, bueno, intuyen o creen intuir que sólo les interesará a ellos solos.
Yo creo que eso no tiene por qué ser así. Este post habla sobre una de mis pasiones musicales, y sobre un tema demoledor, un trallazo funk-soul-rock de hace cuarenta y dos años.
Cuando se empieza con un primer tema en un primer LP como éste, con un disparo de tal calibre, significa que se es grande. Muy grande . Y Sly Stone lo hizo en 1967, con su primer LP A Whole New Thing (perfecto título, porque efectivamente no se había escuchado antes nada parecido) y su primer tema, Underdog.
Una muchacha con dificultades de audición, no especialmente agraciada físicamente y marginada en su trabajo por sus compañeros machistas, Un raterillo de estética quinqui que trabaja como temporal en la misma oficina realizando fotocopias y demás trabajos menores.
Un delito de fondo, mucho dinero, y los dos personajes grises que se meten en un mundo que no conocen aspirando a un pellizco que les saque de la mediocridad de sus vidas.
Una historia contada muchas veces antes, pero con personajes bien diseñados y relatada con originalidad e interés. Unos actores ideales para sus papeles, con el siempre inquietante Vincent Cassel (antes de que emigrara a Hollywood) y una brillante protagonista femenina.
Una película de cine negro original, creativa y muy entretenida, sin golpes bajos y no tan previsible como tantas otras. Arrasó en Francia, y como siempre en España es desconocida.
A no perdérsela, alquiladla o utilizar otras opciones (siempre que sean legales), vale la pena.
Su director, Jacques Audiard, acaba de ser premiado en Cannes por su nueva película.
Interesante el trailer de la misma película pero en su versión americana. Toda una concepción visual distinta.
Tenía preparado un post sobre la dualidad entre el genio musical y el lado oscuro de Jacko.
No me ha dado tiempo a publicarlo. Mucha suerte donde quiera que estés ahora, y gracias por todo lo que nos diste en tus cuarenta y cinco años de carrera.
El pop español se ha nutrido tradicionalmente de la imitación de modelos foráneos o de la pura y simple chabacanería musical. Este diagnóstico se puede hacer extensible a los grupos de la supermitificada “movida madrileña” (o valenciana, o vasca, que tanto vale) expresión que a algunos les traerá buenos recuerdos y a otros no les sonará de nada (según la edad que se tenga). No obstante hubo grupos con magnificas canciones, la mayoría olvidados hoy en día. Uno de ellos fue 21 Japonesas, elegante combo pop que supo dar a luz refinadas composiciones que han resistido con algo más que dignidad el paso del tiempo.
Encontré en uno de mis blogs de lectura habitual este comentario sobre Vicente Ferrer, que me gustó. Ignoro el autor, pero lo copio tal cual:
Y murió el otro día Vicente Ferrer. Aquel que fue jesuita. Aquel que un día decidió predicar con el ejemplo. El que se hizo hombre, conoció mujer y aportó tres hijos a la especie humana. El que escogió una de las muchas zonas desfavorecidas del planeta. El que obró un milagro en vida y aportó esperanza a miles de personas. Un catalán con “seni” haciendo bueno el tópico bueno y no el malo de que “la pela es la pela”. Ese anciano que caminaba con porte de santo. Que irradiaba paz con su mirada y aportaba consuelo con sus palabras. Y te dicen, a la vez, que una de cada seis personas que habitan este planeta pasa hambre. Que eso son más de mil millones de seres humanos. Y escuchas con sonrojo que bastaría el 1% de lo que se gastan los gobiernos para salir de la crisis para erradicar el hambre del planeta. Pero esa sensación te dura un minuto. Porque vuelves a tu realidad cotidiana. Porque pones la tele, con decodificador o aun sin decodificador, y ves a toda esa panda de pretendientes de la fama, porque cantan o porque bailan, o porque conviven con una tribu africana, o porque les ajustan sus cuentas descerebradas. Y ves que todos tienen su dosis de lloro y de lamento, porque si no lloras no mamas y porque si lloras eres un mamón. Porque escuchas sus profundas y trascendentes conversaciones: “Es que el Richi ha ofendido mi EGO, porque dice que no he recogido MI trozo de cocina, y eso ME ha molestado mucho ya que además ha dicho que ya no quiere estar CONMIGO, y eso es demasiado PARA MI. El discurso del EGO, MI, ME, CONMIGO, PARA MI. Pero luego te montas en un autobús con un bebé de seis meses y ni Dios mueve su cotizado culo para cederte el sitio. Y ves a esa anciana que apenas se sostiene en equilibrio y esos chavales que comentan: “¿Dónde vas vieja, te has escapado del asilo? Habría que hacerles la eutanasia” Y a vosotros un trasplante de cerebro. O mejor aun, poneros un cerebro por primera vez. Panda de egoístas indocumentados. Que pague impuestos al 24% ese que solo tiene de cristiano el nombre, y se vea jaleado por esos mileuristas opositores al INEM. Así nos va en esta sociedad burbuja del todo para mí. Vicente Ferrer, si puedes hacer algo desde tu nueva casa, ganada con esfuerzo y no con hipotecas, no dudes en seguir ofreciéndonos esa GENEROSIDAD de la que tanto carecemos. Tu que no prestabas atención al PIB, al IPC, al ZEW o al IFO. Sino solo al “tanto tengo tanto te doy”. Más de mil millones de hambrientos. Más de quince mil millones de pelas por darle patadas a un balón. Por supuesto a crédito. Porque no aprendemos. Las comparaciones son odiosas. Y muchos de nosotros también.
Para acabar, un extracto de una entrevista al fallecido:
- Ha dejado de ser sacerdote, pero cree en Dios - No sólo creo, sino que lo tengo aquí al lado. Basta tener la convicción de que existe y que es bueno. Él sabe lo que yo quiero y estoy encantado con él. Claro que la realidad parece que lo desmienta - ¿Por qué? - El mundo es un caos, pasan cosas terribles y esto nos hace dudar. Pero la herencia del cristianismo es la acción por los demás.
"Basta tener la convicción de que existe y que es bueno"... eso es lo que tantos anhelamos. Un ideal.
Los Cowboy Junkies llevan ya 24 años haciendo una música personalísima y para muchos (entre los que suscribo) refinada y magnética. La profunda y sugerente voz de su vocalista, Margo Timmins, la extraña forma pausada de muchas de sus composiciones y la refinada instrumentación crea piezas de extraña belleza, aun en las modalidades más rockeras, como en la hipnótica Common Disaster. Algunos de mis amigos que los escucharon los tildan de aburridos, otros de complicados. Personalmente me parecen accesibles y de un nivel musical muy por encima de la media general. Refugiados en su propia productora, renunciaron hace años a los grandes sellos musicales, apostando por hacer su propio camino alejado de cualquier divismo. La pequeña muestra que aportamos hoy en este humilde blog es no obstante una versión (hacen muchas, todas brillantes) de la magnífica Powderfinger, de Neil Young. Una gran canción y una más que sobresaliente versión.