La década de los setenta (la mejor sin duda en la historia de la música negra), está llena de pequeñas gemas ocultas, que dormitan agazapadas hasta que algún semidesconocido blog o radio on-line te la hace conocer. Entonces despliegan sus ondas sonoras y llegan a nuestro cerebro frescas como el primer día, limpias de polvo y paja, directas y sencillas. Como todas las cosas buenas de este mundo.
Los fabulosos Isley Brothers es uno de los grupos históricos de la música negra, con un maravilloso vocalista (Ronald Isley) y un puñado de mágicas canciones. Ésta la he descubierto gracias a la sofisticada Sensaciones sonoras.
Sí, de acuerdo, era un playback descarado (tal vez uno de los primeros de la televisión americana), y los dos hermanos Isley que hacían los coros no se habían esforzado mucho en preparar una coreografía, que digamos, pero... eso era ritmo, por Dios!
Proceso por el que pulcros grupos musicales de inmaculados miembros se involucraban progresivamente en la estética extravagante de una década dorada musicalmente hablando, avergonzado a sus escandalizadas madres y cambiando sus coordenadas musicales hacia paisajes muy distintos de los originales...