El imagimado por Philip K. Dick, rey literario de los conspiranoicos, en su novela "Mundo Contrarreloj":
"Estaba amaneciendo y una voz mecánica y chillona declaró: «Muy bien, Appleford. Es hora de levantarse y de demostrarles quién eres y de qué eres capaz. Un gran chico, ese Douglas Appleford; todo el mundo lo sabe... Me parece oírles decir, un gran chico, un gran talento, hace un gran trabajo. Tiene un público muy numeroso que le admira —una pausa—. ¿Ya estás despierto?» Appleford, desde la cama, dijo: —Sí —se incorporó, paró el despertador de voz chillona que tenía en la mesilla."
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