- Se puede realizar un safari virtual por cualquier lugar del mundo con el Google Earth (¿quién no lo ha hecho todavía?)
- Se puede contratar un viaje organizado y, por ejemplo, ir a ver hipopótamos a Namibia (pobres hipopótamos). - Se puede sacar un billete de bajo costo e ir a una de esas contra-cumbres antiglobalización (aunque para hacerlo se utilice los medios que una multinacional tan malay contaminante como Boeing o Airbus pone a nuestra disposición).
- Pero también se puede ir al otro extremo del mundo (literalmente), contratar una autocaravana
con el volante a la derecha, y lanzarse a la aventura por más de tres
semanas, poniendo a prueba de paso la amistad de nuestros compañeros
mediante la convivencia más cercana a la promiscuidad (por el espacio, lo digo..).Eso
ha hecho una de mis mejores amigas, y ha tenido junto a sus compañeros
la gran idea de plasmar sus experiencias diariamente en un blog
(gracias Wifi!), muy bien escrito y lleno de magníficas fotos. Es éste: 24díasenlasAntípodas
-Nunca cantó temas propios, sólo versiones de clásicos pop, soul y blues.
- Nunca tuvo grandes ambiciones profesionales, tocando con su banda en pequeños locales y rechazando ofertas de varias discográficas para lanzarse como solista.- Murió con 33 años a causa de un cáncer de piel.
- Sus álbumes póstumos han vendido más de cuatro millones de copias.
- Su voz, una extraña mezcla de sencillez, fragilidad y fuerza, genera un efecto difícil de describir en sus oyentes.
- Se consideran sus mejores versiones, entre otras, Fields of Gold (Sting), People Get Ready (Curtis Mayfield) y Time after Time (C. Lauper).
"Rounders" es una película llena de aciertos, y de hecho semidesconocida en España. Llegué a ella a través del DVD, alquilándola una perezosa tarde de domingo sin referencias previas y sin ninguna aspiración en particular. Lo primero que me llamó la atención es el reparto que iba desfilando por la pantalla: Un MattDamon recién lanzado por entonces (1998) al estrellato absoluto con "GoodWill Hunting", que conservaba su cara aniñada y con temple frente a la cámara (cada vez menos discutido por cierto). Un inmeeeenso Eward Norton, que borda el papel de un chuletilla de barrio con un don para el juego inversamente proporcional a su irresponsabildad e inconsciencia (qué placer verle actuar, con esos andares y esa expresión de listillo-pazguato en la cara..). John Malkovich en la piel de un mafioso ruso tan repugnante como peligroso (y efectivamente logra resultar asqueroso...). Y el gran John Turturro en un papel secundario de ésos para los que parece haber nacido, y que realza cualquier película...
Cuando la crítica se hace con cierta imaginación y dosis de humor, se puede disfrutar mucho, estés o no de acuerdo con la misma.
Mi hermano me ha pasado este enlace que tal vez (y a pesar del título) ilustra lo que digo: Besando el culo de Hank
Y... sí, ayer fui a ver "Ratatouille", con tres niños alrededor mío. Y sí, como a media humanidad, también me encantó, y además me admiró que la gente de Pixar siga manteniendo el nivel (superando el pequeño paso en falso que fue "Cars").
A riesgo de sonar pedante, voy a destacar tres facetas que me parece se debe resaltar en esta película:
La gente de Pixar no se obsesiona porque su animación digital sea realista al 100%. Son capaces de hacerlo, y sus films
tienen una paleta de texturas asombrosa. Pero donde hacen hincapié es
en los colores (esos tonos pasteles maravillosamente elegidos para cada
escena, que hacen las imágenes más reales que la realidad) y,
además, en el "aura" de las figuras, la textura del espacio: muchas de
las figuras o edificios de fondo están cuidadosamente difuminados, para que podamos percibir el aire.
El guión, la historia, los hallazgos. La escena final (cientos de ratas cocinando en un restaurante de lujo), es propia, reconozcámoslo, de una mente trastornada y calenturienta, pero pasada por el turmixPixar se convierte en todo un logro. Y el recuerdo infantil del crítico culinario evocado por la ratatouille recién probada, qué quieren que les diga, el punto perfecto, moraleja y cumbre de la historia.
El amor por la obra bien hecha que se trasluce durante todo el metraje. Tal vez soy ingenuo, pero tengo la sensación de que si "Rataouille"
llega tan fácilmente a los espectadores, es porque su director y su
equipo creador han vivido para la historia durante todo el proceso de
elaboración, y han sentido la película en cada fase de creación. Lo
cual no es incompatible con que Pixar se haga millonaria. El cine es al fin y al cabo un negocio que, a veces, crea obras de arte.
“Ése era un dado egocéntrico. Cayera como cayera, siempre caía de cara, y con la misma sonrisa entonaba: soy yo, soy yo. Le hacíamos las mil y una al pobre dado: lo lanzábamos desde el balcón, adentro del plato de sopa, o justo antes de que se sentara tía Albertina (105 kilos), lo poníamos sobre el banco. Los insultos de tía no nos incumbían: se los cargábamos al dado. Pero igual volvíamos a arrojarlo y zácate, caía de cara y dale cantar: soy yo, soy yo, soy yo. Una vez al Beto se le ocurrió limarle las aristas. Estuvimos como dos días sin parar hasta que quedó hecho una bolita. Vamos a ver si ahora cantás, dijo el Beto, y lo lanzó sobre las baldosas del patio. Apenas tocó el suelo, el dado empezó a decir: puta que te parió, puta que te parío. Y continuó rodando sin parar y meta cantar: puta que te parió, puta que te parió, puta que te parió.” Este es un relato apócrifo del gran Julio Cortázar. Lo conocí (al relato) y a su historia hace cinco años, a través de una revista argentina de ciencia ficción de los años setenta. Pensaba que por una vez lograría la originalidad absoluta en la blogosfera, pero Google me quitó la ilusión, ya que el relato aparece anteriormente en el blog de Luis Beltrán. No obstante lo posteo porque me gusta mucho.
Proceso por el que pulcros grupos musicales de inmaculados miembros se involucraban progresivamente en la estética extravagante de una década dorada musicalmente hablando, avergonzado a sus escandalizadas madres y cambiando sus coordenadas musicales hacia paisajes muy distintos de los originales...
- Los que triunfan son comerciales. Los que no, artistas (sublimes). El cine es Cultura, y no una inversión o un negocio. Por tanto no es relevante que a una película española no acuda nadie a verla ni que no sea rentable, si trata temas importantes y profundos. Al cine no se va a entretenerse, sino a reflexionar.
-El desnudo a destiempo es el McGuffin endémico del cine español. En toda película española se introducirá siempre un desnudo de mujer/escena de sexo, venga a cuento o no, para demostrar que en España somos más progres que nadie y que no tenemos complejos. Cuanto más cutre el encuadre de dicha secuencia, mejor (el sugerir sin mostrar es una mariconada propia de los carcas americanos y prueba inequívoca de que uno es un acomplejado).