La historia es típica, muy típica: dulce y linda muchachita negra que, muy joven (16 años), logra tener su primer hit, un pequeño-gran-clásico soul como Let Me DownEasy. Luego, algunos pequeños éxitos más, para después desaparecer de escena para siempre, arrastrándose el resto de su vida por discográficas de segunda, festivales de tercera, y el circuito europeo (último reducto para las voces negras ignoradas)... Eh, un momento, ¿he dicho para siempre?
No en esta ocasión... rescatada del anonimato por un productor francés, graba desde el año 2.000 cuatro discos, triunfando por todo lo alto con el cuarto, "I've GotMyOwnHelltoRaise"...
Agosto de 1.988. Aftershow en un pequeño club de Amsterdam.
Un orgulloso artista negro comparte con un reducido grupo de acólitos
sus dotes musicales en unos de esos conciertos exclusivos donde toca lo
que le viene en gana, lo que de verdad le apetece. Comienza con una
versión de un clásico entre clásicos del soul de la Motown, "JustmyImagination", de los queridos Temptations.
Aunque, para ser sinceros, es una versión que no llega a la suela del
zapato al original: dónde en éste había lujosos y arrebatadores
arreglos de cuerda y viento, en este tugurio sólo suena un órgano
ramplón y demasiado omnipresente. La voz del artista, aunque famosa por
su versatilidad, no se puede comparar a la elegante y dulce cadencia
del sin parEddieKendricks, voz solista de TheTemptations. En definitiva, una versión más en un local perdido, un minúsculo capítulo del negocio de la música...
...Hasta
que a los dos minutos y medio de comenzada la versión, el pequeño
artista negro agarra su guitarra y, olvidándose del micrófono, comienza
un sólo de cuatro minutos que queda para la historia.Una auténtica tormenta de riffs,
quiebros sonoros, desafíos y hazañas, un remolino de sonido que muestra
lo que se puede hacer con una guitarra eléctrica cuando se sabe
conjugar habilidad técnica, sensibilidad y genio musical.
Ése pequeño artista negro es en verdad mulato, y se llamaba Prince.
Aquí está su sólo de guitarra.
Corrían los primeros años setenta. La música negra norteamericana había recorrido ya una década prodigiosa (la de los 60): el sonido Motown había conseguido derribar barreras comerciales y raciales. La Stax y demás sellos independientes habían extendido la buena nueva del soul por todo el mundo, y gente como Sly Stone se aprestaba a crear un apabullante mix de soul, funk y rock que se adelantaría a su tiempo en más de veinte años.
Descubrí a TerryCallier a través de una de esas ignotas páginas web medio subterráneas y perdidas en el universo virtual, dedicadas en cuerpo y alma al Soul (si no la linkeo es porque, ay, no retuve su dirección). Siempre estaré agradecido a sus (para mí) desconocidos autores. En uno de sus apartados se atrevían a señalar los 10 mejores discos de soul de la historia. Y allí hablaban de dos álbumes Occasional Rain, yWhat Color IsLove, de TerryCallier.
Busqué en la red (por entonces utilizaba Kazaa), y allí encontré lo que no esperaba encontrar: canciones como ChangeYorMind, SoulfulClown 333, I'd Rather Be whithYou, LazarusMan, etc, me descubrían una voz casi sin parangón, profunda, matizada, elegante, expresiva, cercana..
La historia de TerryCallier es curiosa y un poco dolorosa: quince años sin cantar ni publicar porque debía alimentar a su hija, buf... No os la voy a contar, la podéis leer en este magnífico artículo. Pero escuchadlo, y descubridlo (aun en sus malas canciones, que las tiene). Vale la pena. Y para poner una imagen a este post, no podía sino incluir la portada de uno de sus mejores discos, que por ende presenta una de las más sensuales y sugerentes portadas que he visto nunca. Lo cual me da pie para un próximo post sobre portadas sensuales, que ya me apetece empezar a escribir...