Mientras actualizaba reproductores musicales caídos de post antiguos, me encontré con este de hace casi dos años. La música me parece tan impresionante, que a la vez que la actualizaba me pareció que valía la pena cambiar la fecha y traerlo de nuevo al frente del blog. Llámenlo refrito, pero creo que vale la pena.
Los hermanos Campbell son un grupode gospel que se diferencian del común de agrupaciones de dicho estilo en la utilización de la steel guitar, una variante de la guitarra eléctrica con forma horizontal y soporte fijo sobre el suelo.
Maestros en la utilización de dicho instrumento, son capaces de apabullar los oidos cuando se deciden a versionear un clásico entre clásicos, llegando a un clímax de réplicas y contrarréplicas guitarreras francamente impactante. Que ustedes lo disfruten tanto como yo...
Sería inexacto decir de Willie West que es un semidesconocido soulman. De hecho, es un completo desconocido. Baste decir que ni siquiera se encuentran referencias de él en la Wikipedia.
Pero tiene en su haber magníficas canciones, alguna de ellas tan hipnótica y epatante como este "I sleep with the Blues", que al que suscribe le parece una auténtica 'joya perdida', a escuchar con los ojos cerrados , sentado en un sillón de cuero viejo y con un vaso de bourbon en la mano.
Tras varios interesantes LPs con sus Vandellas, Martha Reeves se estrenaba en solitario en 1974 con un LP de su mismo nombre, que incluía esta rotunda versión de un tema de oro de Van Morrison, Noches Salvajes. Treinta y cinco años después, el tema sigue enganchando.
Spike Lee siempre ha tenido un gusto exquisito para las bandas sonoras de sus películas. En "Love & Basketball", estimable película de los noventa, incluyó una hermosa balada de Meshell Ndegeocello, cantante bisexual, cuyo resto de obra me parece poco atractiva, pero que realmente lo bordó en esta preciosa canción.
Tras una intensa búsqueda por la web he logrado dar con el original de este clásico soul, una pequeña gran joya de 1983 cantada por un tal Jay Blackfoot. Letra sensiblona, ajustada producción clásica con sabor a madera noble y magnífica voz, la canción ideal para escuchar en determinados momentos.
¿Por qué llamaban a James Brown el "padrino del soul", y se referían a él como una fuerza de la naturaleza en directo? Seguramente este vídeo lo explique. Para los que ya conocían a JB, les corroborará su opinión sobre él. Para los que sólo conocen a Prince, podrán comprobar de quién copió su personal estilo de baile. Para los que no conocen a ninguno de los dos, podrán disfrutar de un vendaval en el escenario, soul en estado puro.
Y quien lo quiera oir en una elegantísima versión con la gran Marva Whitney, aquí lo tiene.
Pos-post: El original es del semidesconocido Bobby Hebb.
En ocasiones una gran canción tarda décadas en encontrar su intérprete ideal, aquel que saca de la misma toda su (oculta) grandeza. Un caso claro es "A Song For You", preciosa balada escrita en 1970 por un tal Leon Rusell, que oída en su limitada voz es poco más que una agradable cancioncilla. Pocos años más tarde el gran Donny Hathaway la versioneó, y aunque su copia no alcanzó los charts, quedó como la versión más conocida de esta canción. Su profunda voz y sensibilidad así lo merecían:
Y sin embargo, hubo que esperar a 1993 para que uno de los más grandes, Mr. Ray Charles, decidiera hacer la que creo que es la versión definitiva. Con más de sesenta años, simplemente, la bordó.
Pero aquí no acaba el post, porque, una vez más, la vergüenza y el oprobio llegan a este blog. Habituados a buscar y rebuscar pequeñas joyas de la música negra, no era de esperar que nos atreviéramos a cometer la osadía y vergüenza de colgar en él un vídeo de Operación Triunfo, tétrico vivero de golems musicales predestinados al canal Disney, Salsa Rosa o a ser representantes de la más rancia España musical cañí (y olé). Pero al césar lo que es del césar. Y este muchacho, hay que reconocerlo, hizo una versión impresionante:
Si alguien quiere saber lo que significa la palabra "soul", puede chequear este vídeo. Y los más impacientes pueden ir directamente al minuto 3:30, y seguro que entenderán el significado de la palabreja.
No me extraña que el señor Green se hiciera finalmente predicador.
Ya es domingo. Una excusa como otra cualquiera para echar la vista atrás, y recuperar un clásico de entre clásicos de la insigne Motown. Marta Reeves tenía un pedazo de voz (no como la tontaina de Diana Ross), y si en la composición estaba el trio mágico de Lamont Dozier, Eddie Holland y Brian Holland (autores de los más memorables éxitos de la discográfica de Detroit), el resultado no podía ser otro que una canción perfecta para ponerla a tope en el equipo musical y empezar a dar saltos y piruetas. El vídeo tiene el encanto y la ingenuidad de lo antiguo, pero la canción, madre mía... toda una ola de calor es lo que me da al oírla, cuarenta y cuatro años después.