Los ochenta fueron una década complicada para el soul. Los cada vez más patéticos coletazos de la música disco empañaban las ondas, las nuevas tendencias estaban revestidas en su imagen y sonido de la inevitable horterez ochentera, y el soul en su versión más pura (que diera maravillosos hitos en la década anterior), parecía, y de hecho estaba, desaparecido.
Pero (o tal vez por ello) vale la pena recordar una actuación en directo de 1987 en la que Prince supo reencontrar el soul, con un sonido eléctrico, coros auténticos, ritmo hipnótico, una voz sentida y desgarrada, y una letra… romántica, por decirlo de algún modo.
La Universal elimina sin piedad cualquier vídeo de este artista subido a YouTube o semejantes por lo que no puedo garantizar su futura accesibilidad.
Sí su calidad.
La
década de los 70 está repleta de auténticas joyas de la música negra,
cápsulas intemporales que supieron captar la esencia de un momento para
transformarlo en ideas y notas musicales que perduran a través de las
décadas. Ese legado es frecuentemente saqueado, manipulado y degenerado
para alimentar géneros bastardos como el dance, el teen pop
y otros. Afortunadamente, siguen existiendo grandes artistas que han
tomado como costumbre versionear estos clásicos setenteros con el
respeto y la prudente distancia necesarios, y sobre todo aportando su
estilo y su propia calidad como intérpretes. Alicia
Keys es una de estas brillantes “copionas”, que a lo largo de sus LPs
ha repartido versiones de alto nivel de clásicos de antaño. Dos de
ellas son traídas hoy a este su humilde blog: “Someday We'll All Be Free” es un clásico...
...leer más funk, prince, soul, versiones (20/07/2009) - 453 visitas - 8/10 puntos - 0 opinionesañadir comentario - Música Negra
En
el panorama soul actual predomina frecuentemente el continente sobre el
contenido: la pose, la actitud y la producción antes que las calidad de
las composiciones, de forma que nos encontramos con muchos soulmen de
perfecta imagen, refinada producción musical, aceptable voz, canciones
bien estructuradas… pero terriblemente aburridos, aunténticos pestiños
no aptos más que para fanáticos del estilo. Son casos en los que la
falta de inspiración real se quiere ver suplida por "todo lo demás".
Pero claro, no basta.
Les voy a contar una cosa. Uno empieza a escribir un blog por los motivos que sea, pero siempre decidido a colgar distintos post sobre lo que a uno le gusta. Sin embargo, siempre está el pequeño prurito de obtener un número de visitas o comentarios mínimamente digno. Y eso a veces provoca que, sin darse cuenta, muchos bloggers empiecen a dejar a un lado algunos temas que, bueno, intuyen o creen intuir que sólo les interesará a ellos solos.
Yo creo que eso no tiene por qué ser así. Este post habla sobre una de mis pasiones musicales, y sobre un tema demoledor, un trallazo funk-soul-rock de hace cuarenta y dos años.
Cuando se empieza con un primer tema en un primer LP como éste, con un disparo de tal calibre, significa que se es grande. Muy grande . Y Sly Stone lo hizo en 1967, con su primer LP A Whole New Thing (perfecto título, porque efectivamente no se había escuchado antes nada parecido) y su primer tema, Underdog.
No me ha dado tiempo a publicarlo. Mucha suerte donde quiera que estés ahora, y gracias por todo lo que nos diste en tus cuarenta y cinco años de carrera.
Unos suaves acordes de guitarra, una voz melodiosa, coros elaborados... Los Manhattans consiguieron todo un pequeño clásico con esta hermosa canción, que treinta años después sigue sonando casi como el primer día.
Tras ocho años de silencio, y tan solo unos segundos de su nuevo single anticipado en su página de myspace (hace más de un año!!), finalmente Maxwell retorna lanzando el single al completo, y prometiendo su nuevo album para el 7 de Julio. El por muchos llamado rey del neosoul, nos regala sin mayores dificultades la que casi con toda seguridad será la mejor balada soul del 2009, con un vídeo de corte clasico pero impecablemente elegante. Ya era hora, pardiez, que en 8 años pueden pasar muchas cosas, a veces demasiadas, para atravesarlas sin su maravillosa música...
Lo peor que se puede decir de Lemar es que fue participante del programa Fame Academy en 2002, por tanto es un triunfito versión anglosajona, dotado del correspondiente envoltorio atractivo (en castizo: es un guaperas).
Lo mejor que se puede decir de él, es que evidentemente no es Bustamante, ni Bisbal. Dotado de una hermosa voz soul, sus canciones (además de recuperar vientos y cuerdas clásicas), tienen la virtud de mostrar cierto optimismo musical unido a cierta sana comercialidad que le alejan de aburridas trascendencias, y, bajo mi punto de vista lo entroncan con la buena música comercial negra que hacían por ejemplo los Drifters o los Temptations.
Y aun cuando imite descaradamente a Prince en canciones como Beauty Queen, y en otras suene a John Legend, mientras el resultado sea tan entretenido, no hay nada que objetar.
Sí, de acuerdo, era un playback descarado (tal vez uno de los primeros de la televisión americana), y los dos hermanos Isley que hacían los coros no se habían esforzado mucho en preparar una coreografía, que digamos, pero... eso era ritmo, por Dios!
Apagad los ordenadores. Desenchufaros del televisor. Desconectad los móviles. Ruthie Foster ha vuelto.
Su nuevo LP se titula “The Truth According to Ruthie Foster”, y con él vuelve a enseñarnos lo que es cantar con el alma, con sencillez pero con un nivel de excelencia musical que ya quisieran recuperar muchos de los dinosaurios y pipiolos que nos rodean.
Blues, country y soul fusionados con absoluta nauralidad, magníficas composiciones y la sensación de que la música fluye, llena de sentimiento, sin esfuerzo alguno.
Ignoro si con este nuevo álbum obtendrá el nivel de reconocimiento que se merece. En realidad, seguramente le dé igual.
Bienvenida de nuevo, señorita Foster. El placer es nuestro.