Ruthie Foster no tiene el cuerpo de Rihanna. Ni el glamour de Beyoncé Knowles. Ni la fama y el divismo de Janet Jackson. Difícilmente vaya a ganar un Grammy, o vender millones de discos. Pero Ruthie Foster canta blues, soul y country traspasado de soul (que es casi lo mismo). Y lo hace con sencillez y cercanía, sin aspavientos, sin coreografías espectaculares ni una hora de maquillaje previo a cada aparición pública. Sin escotes atractivos ni parrafadas de rap entre cada estribillo. Ella sólo canta. Y sin nada de lo mencionado antes, pero con una voz arrasadora y canciones directas y poderosas, consigue en muchas ocasiones reconciliarnos con la música, y hacernos volver a creer que es algo más que brillantes producciones o singles adictivos, que es algo más que dinero, productores estrella y Billboard.
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algún contenido erróneo u ofensivo, por favor, comuníquenoslo mediante el formulario de contacto para que podamos subsanarlo.