Pues sí. El día ha sido agotador, y mis cansadas neuronas necesitan el suave mecer de lo imperecedero, de aquello que sobrevive a las generaciones y las décadas.
Y esta vez además con un plus: la elegante belleza, la imponente presencia de Cyd Charisse, las mejores piernas del cine y una estupenda bailarina.
Ahora vais a saber dónde se inspiró Michael Jackson para su (por otra parte) gran vídeo de Smooth Criminal. Y... no sólo tomo la escenografía, también varios pasos de baile. Como siempre, los maestros inspiran a los maestros...
Es sábado y no llueve, motivos más que suficientes para revisitar alguna escena de los musicales clásicos americanos, ese mundo ilusorio lleno de armonía y bailes maravillosos donde no existía la fealdad, la maldad o la trata de blancas (bueno, no siempre). Inmenso, Donald O'Connor. Porque es verdad, hay que hacerles reír.
Siete años después de triunfar con Cabaret, Bob Fosse realiza All That Jazz (Que Empiece el Espectáculo). Irregular, extraña, genial por momentos. Y por supuesto, con mi apreciado Roy Schreider (alias "Vas a necesitar un barco más grande"), un pedazo de actor que pasaría casi sin solución de continuidad de recibir nominaciones al oscar a realizar subproductos cinematográficos.
En 1984 Francis Ford Coppola estrena Cotton Club. Trabajo de encargo, que acepta ante la enorme deuda personal contraída tras financiar personalmente One from the Heart, uno de los mayores fracasos económicos de la historia del cine. La película es financiada de forma privada, destacando entre los inversores los hermanos Doumani, dueños de un casino en Las Vegas, que aportaron 30 millones de $. El reparto es de primera línea (Richard Gere, Diane Lane, Nicholas Cage, Bob Hoskins, y los hermanos Gregory y Maurice Hines interpretando a los bailarines Williams). La banda sonora, ambientación, escenas de baile, realización y trama supuran brillantez en cada uno de sus fotogramas. Sin embargo nada de elló sirvió para hacerla triunfar. El
coste total de lapelícula fue de 50 millones, recaudó tan sólo 25 y
contribuyó al declive comercial y luego artístico de Coppola.
1957: Fellini rueda Las Noches de Cabiria, la historia de una prostituta repetidamente engañada por la vida y los hombres, que sin embargo no pierde su ingenuidad y esperanzas. 1966: Se estrena en Broadway el musical “Sweet Charity”, dirigido y coreografiado por Bob Fosse, inspirado en la película de Fellini. Obtiene un premio Tony a la mejor coreografía, alcanzando las 608 representaciones. 1969: Se estrena la versión cinematográfica, dirigida también por Bob Fosse (que poco después triunfaría con “Cabaret” y sorprendería con la interesantísima “All That Jazz”), y protagonizada por Shirley MacLaine. La película cuesta 20 millones de $, recauda sólo 4, y casi hace quebrar a la Universal. Su número más conocido es “Hey Big Spender”. Hay mucha gente a la que no le gusta el musical. Me parece bien. Pero cuando veo escenas como ésta, sólo puedo decir: