En
el panorama soul actual predomina frecuentemente el continente sobre el
contenido: la pose, la actitud y la producción antes que las calidad de
las composiciones, de forma que nos encontramos con muchos soulmen de
perfecta imagen, refinada producción musical, aceptable voz, canciones
bien estructuradas… pero terriblemente aburridos, aunténticos pestiños
no aptos más que para fanáticos del estilo. Son casos en los que la
falta de inspiración real se quiere ver suplida por "todo lo demás".
Pero claro, no basta.