Afirmar que Michael Nyman es mucho más que El Piano es una obviedad. De hecho, Michael Nyman es mucho más que las bandas sonoras que ha hecho por encargo. Pero esa pequeña colección de sublimes emociones nos permite disfrutar de su genio sin tener que comprometernos con experimentos musicales bastante más inaccesibles. En la mayoría de los casos me dio siempre la impresión de que esas piezas están artísticamente muy por encima de las imágenes cinematográficas a las que daban soporte. Gattacaes una de las excepciones. Una muy recomendable película de ciencia ficción (1997) que es a la vez un trhiller, una sencilla historia de amor, otra de amistad y un relato de superación personal frente a la adversidad. Todo ello ocurre en el marco de una oprimente sociedad futura donde la selección genética ha triunfado hasta el extremo. La comunión entre película y banda sonora es excepcional. Nyman consigue acentuar las emociones de la historia y de sus personajes con una música que es tortuosa, elegante, melancólica o alegre, pero siempre bella. Una de las piezas busca acercarnos al sentimiento de superación, al momento en que se vislumbra la propia capacidad de seguir, cuando se empieza a pensar que la meta es alcanzable. Lástima que sólo dure 1:07 minutos.