Cuando se pinta, la música aporta a menudo un ambiente involuntario al cuadro, una energía invisible que fluye desde el oído a nuestros dedos. En mi escuela de arte, todos llevaban su MP3: imaginaros en medio de una gris sala de clase, mientras todos esos mundos coloreados surgían sobre el papel. Intercambiábamos nuestros universos por llave USB: es así como una amiga me hizo conocer a Patty Griffin. Nos perseguía hasta en su coche. Hacíamos sonar determinadas canciones una y otra vez hasta emborracharnos con ellas. Sé que pintando este croquis en un barco finlandés, a la luz del sol nocturno, estaba escuchando Rowing Song. Y cuando lo miro, la oigo sobre el papel.
Porque todos los artes son gustativos, y nos nutren.
No
soy ni aficionado ni entendido en música clásica, aunque resulte tan
feo reconocerlo en estos tiempos de corrección política a ultranza y progresismos postizos.Pero hace unos meses tuve el privilegio de presenciar el concierto de presentación de la Orquesta de Cámara de España, una formación creada y liderada por mi buen amigo Vicente Cueva.Y en ese concierto me fascinó una de las obras del programa, las Dos Melodías Elegíacas del compositor noruego EdvardGrieg.Tras
pensarlo un poco, he decidido no comentar nada sobre esta obra porque
lo haría con la misma autoridad moral que si hablara de física cuántica
o de la cría de la babosa en Mozambique. Así que, simplemente les pongo el reproductor de una de ellas, para que prueben, y si les gusta, pidan más...
En los gloriosos años del Sonido Philadelphia, la ciudad fue tierra de promisión para músicos de todo el mundo, que acudieron a los estudios Sigma Sound por diversos motivos: en búsqueda de un nuevo empujón que revitalizara sus carreras, buscando experimentar nuevos sonidos (como turistas musicales en realidad), o decididos a sumergirse en el estilo y el espíritu de esa corriente del soul refinada como pocas.Uno de estos últimos fue David Bowie.Ecléctico e inquieto, en 1975 dio un giro a su carrera (uno de los muchos que haría durante los setenta), y se instaló en los estudios de PhiladelphiaInternationalRecords con los músicos de estudio de la casa (más un pequeño grupo de músicos traídos de Nueva York) dispuesto a hacer un disco bajo las coordenadas del PhillySoul (o como él lo llamara, PlasticSoul).El resultado no pudo ser más brillante. YoungAmericanses un magnífico LP en el que se conjuga la personalidad musical de Bowie y el más puro estilo Filadelfia (esas cuerdas, esas guitarras, uff...), en una mixtura que a priori podría parecer infumable, pero que llevada a la práctica dio lugar a magníficas canciones. El carácter visionario de Bowie le hizo elegir la corriente de blackmusic más posmoderna que nunca existiera para hacer su disco soul. Y si buena parte del sonido Filadelfia ha sobrevivido más de tres décadas sonando tan fresca y fascinante como el primer día, las canciones de YoungAmericans suenan hoy, en su mayoría, envolventes, cautivadoras y tan elegantes como si hubieran sido creadas ayer. O tal vez más. Junto a la resultona canción que da título al LP (vaya single), hay varias gemas por descubrir, como Win, Fascination o una rotunda It's Gonna Be Me donde Bowie nos demuestra que él también puede cantar como Al Green
(o casi..), dejando para el respetable una canción singular y brillante.
Tras esta brillante experiencia (no exenta de cierta aspiración a clasicismo), Bowie mudaría a Berlín, conde realizaría una nueva mutación y una trilogía musical que también pasó a la historia.
El cuarentón de mi hermano me sugirió postear sobre algunas vídeo-reliquias de la era tecno. Nada más alejado de mis intenciones, porque el pasado es pasado y más cuando sientes que algunas canciones nunca recuperarán el entorno y el aura que tuvieron para uno originalmente. No
obstante, y una vez repasadas las canciones, es de justicia reconocer
que alguna de ellas mantienen buena parte de su encanto y que, incluso,
han resistido el paso del tiempo mucho mejor que lo que lo harán
algunas de las supuestas "magnas obras" de la década actual. Así que, ahora que nadie me ve, les dejo estos vinculitos, pero no se lo digan a nadie...
Hay grupos que tienen éxito durante décadas. Otros durante años. Otros cambian la historia de la música popular con sus creaciones. VoiceoftheBeehive no pertenece a ninguna de esas clasificaciones. Grupo de vida breve (aunque logró editar más de un disco), y éxito breve, dejó para la historia un momento pop casi redondo, con guitarras cabalgantes, voces desinhibidas y la melodía adecuada para adherirse en nuestros intersticios neuronales: la canción ideal para escuchar una soleada mañana de sábado mientras conducimos en un descapotable rojo camino de la playa. Y si no hay descapotable, siempre nos quedarán los sábados.
-Nunca cantó temas propios, sólo versiones de clásicos pop, soul y blues.
- Nunca tuvo grandes ambiciones profesionales, tocando con su banda en pequeños locales y rechazando ofertas de varias discográficas para lanzarse como solista.- Murió con 33 años a causa de un cáncer de piel.
- Sus álbumes póstumos han vendido más de cuatro millones de copias.
- Su voz, una extraña mezcla de sencillez, fragilidad y fuerza, genera un efecto difícil de describir en sus oyentes.
- Se consideran sus mejores versiones, entre otras, Fields of Gold (Sting), People Get Ready (Curtis Mayfield) y Time after Time (C. Lauper).
La conocí cuando era una típica estrella popochentera (o eso parecía). Girlsjustwannahavefun fue su primera pequeño suceso en España, para triunfar poco más tarde (en todo el mundo) con Time After Time, la canciónpop perfecta, el caramelo diseñado para ser devorado por todas las emisoras musicales. Una muchachitabajita, feucha, simpática, con peinados imposibles y, para ser sinceros, un poco chillona en algunas canciones. Me empezó a llamar la atención con su siguiente LP (por entonces se llamaban así), TrueColors, y con el single que le daba nombre, en el cual ya mostraba de lo que era capaz su voz. Luego la perdí un poco de vista. Recuerdo haberla visto en un programa de televisión (tal vez el Angel Casas Show), donde la entrevistaron y cantó a capella con inmaculada sensibilidad...