... vamos a ponernos románticos. O por lo menos, melancólicos. Un día completo de nieve sin salir de casa pone a uno en la situación mental perfecta para oir al gran William Bell y su clásico: I forgot to be your lover.
Muchos de los más brillantes relatos de Borges se desarrollan en un pasado ficticio, o son desarrollados como episodios históricos apócrifos enmarcados en épocas concretas de la historia universal. El genio del argentino le permitió manejar este recurso con soltura sin caer en la pedantería o el simple ridículo. La Cámara de las Estatuas es uno de sus escasos relatos ubicados en un lugar y un momento histórico puntual, y que cuenta con una anécdota perfectamente imbricada en el devenir real de los hechos que ocurrieron. Lo descubrí con menos de 13 años, perdido al final de un capítulo de un libro de historia o literatura, no lo recuerdo (creo que de historia). Lo leí sin saber quién era Borges, sin saber qué me iba a deparar la lectura de esas palabras, sin saber por qué ese microrrelato estaba precisamente ahí. Por ello pude experimentar el sabor puro de la sorpresa, el descubrimiento de la felicidad inesperada de la literatura, la evocación de otro mundo. Hoy sin saber por qué me vino a la cabeza el recuerdo, y pude ubicar el relato en esa biblioteca de Babel que es internet. Y la felicidad del relato seguía allí, esperándome más de veinte años después...
Flickr es un magnífico repositorio de imágenes, de eso no hay ninguna duda. Pero su interfaz es, digamos, un poco... aburrida. En Tag Galaxy han sabido dar una vistosa relación visual a las búsquedas por etiquetas de Flickr, de forma que el propio proceso de búsqueda se convierte en algo muy, muy entretenido.
He comprobado con cierta sorpresa que los post dedicados a relatos cortos tienen un número de visitas superior al promedio. Aunque la esencia de este blog es hablar de un poco de todo, de cualquier cosa que a sus autores les resulte interesante, la verdad es que a mí personalmente me fascinan esas pequeñas cápsulas en las que con sólo 900 ó 1.000 palabras se consigue capturar un universo completo, que pasa a estar disponible para quien quiera acercarse a sus letras. Y como siempre, la sugerencia transmite más que la descripción exhaustiva.
Y ahora un breve relato traspasado de melancólica tristeza, del gran Dino Buzzati.
En esta blogosfera en la que reina el copy-past y la vampirización de contenidos, (y no me voy a excluir al 100%), nos atrevemos hoy con un minúsculo aporte a la originalidad: un micro-relato inédito (lo cual no garantiza su calidad claro), y anónimo, por cierto. ¿Pero quién es el personaje que se lamenta por lo que ha hecho? LAMENTO POR EL SER AMADO
No hay que dejarse llevar nunca por los impulsos. Y menos aún si eres el piloto de un pequeño carguero espacial y te relacionas con otras razas, cuyo concepto del crimen y castigo puede superar en imaginación y refinamiento todas nuestras expectativas. Dick nos lo demuestra en dos páginas.
Una gran campaña publicitaria. No porque consiga su objetivo (la verdad es que lo dudo), sino por su capacidad para hacerte sentir... mejor descúbranlo/disfrútenlo ustedes.