Ya comenté en algún post anterior una de las cosas más atractivas de esa década maravillosa para la música negra que fueron los fascinantes años setenta: es tal su riqueza sonora, tal la abundancia de talento compositivo e interpretativo, que por mucho que escarbes nunca dejas de encontrar joyas ocultas y semiolvidadas, canciones redondas que parece que te han esperado más de treinta años sólo para que tú las descubras y las disfrutes.
Y esa tarea arqueológica-musical es ahora muchísimo más sencilla que antes, gracias a internet. Se acabó recorrer las ferias del disco, revisar cientos de singles antiguos manchándote las manos de mierda una sustancia negruzca que es el polvo acumulado de décadas, ya no es necesario buscar semiperdidas enciclopedias de la música negra en inglés. No, ahora basta con recorrer muchos de los ignotos pero generosos blogs en inglés dedicados al soul, en los que sin pedir nada a cambio ponen a tu disposición álbumes que de otra manera nunca llegarías a conocer.
¿Un ejemplo? Bien, si nos hablan de un LP llamado "Totally Tata", editado por Motown en 1975 (justo cuando la gloriosa discográfica comenzaba a perder pie), interpretado por una tal Tata Vega y con una portada como la que veis a la izquierda, la reacción inicial puede ser (fue la mía), "Huyamos!". Pero cuando te dignas a oírlo, descubres un álbum casi redondo, con pequeñas maravillas como la que acompaño: Come in Heaven, una canción que parece recoger lo mejor del sonido de Marvin Gaye de aquella época, con preciosos coros y una delicadeza melódica que ya quisieran muchos autores actuales.
Pues sí, ya hemos hablado de ella hace dos post, pero creo que esta chica se merece volver sobre ella. Con solo veintisiete años ya tiene tres LPs a sus espaldas, el segundo de ellos de versiones de clásicos, y el tercero recién salido del horno. Tuvo además el buen gusto de colaborar con Ray Charles. Dotada de una magnífica voz que nos remite a los clásicos (con dejes de Mavis Staple y de la Aretha clásica), sus tres LPs me han resultado todo un descubrimiento. De hecho hay que resaltar que en el ultimo, solo dos canciones sobrepasan apenas los cuatro minutos, quedando el resto por debajo incluso de los tres minutos de duración. Lo que es de agradecer porque retoma en cierto modo la inmediatez que las canciones soul deben de tener, y evita con frecuencia el esquema intro-enlace-estribillo (repeat) tan tan aburrido. Algunas parecen meros apuntes, pero más que divertidos, evitando además los clichés del hip hop mainstream que tanto daño hacen a la música negra actual. Tiene además alguna canción ciertamente rotunda, como las dos que os cuelgo a continuación. El soul parece que se resiste a morir, bieeeeeen.
Pedazo de voz la de esta brillante soulwoman. Que además delimita una hermosa canción con aromas a soul clásico (esos vientos lineales, ese estribillo encubierto, esas pausas…).
A disfrutar la noche del sábado.
¿Cómo, que aun no estás convencido? Pues te dejo algo más para que ya no te queden ni argumentos ni ganas de esgrimirlos. Sentid la profundidad de esta voz:
En la última semana colgué algunas imágenes de cantantes clásicos del soul (más Dona Summer) en plena acción o posando. Eso me dio la idea de encadenar varias fotos con el mismo tema y poner una musiquilla soul de fondo, exactamente al estilo de miles de montajes semejantes que puedes encontrar en YouTube. Esos pequeños filmes siempre me han aparecido un poco tontos e insustanciales, pero bueno, de vez en cuando vale la pena intentar hacer cosas un poco simplonas, para relajar las neuronas y de paso comprobar si nos salen bien. Os dejo aquí el resultado.
Si se quiere encontrar un clásico a recordar de la dorada década de los setenta, hay un método muy sencillo: tomar cualquier canción de entre los LPs que Curtis Mayfield editara en su primer lustro. El éxito está garantizado. Ésta es una de las que más me fascinan, de su primer álbum en solitario (Curtis, de 1970). Una preciosa joya.
A veces, cuando uno rastrea lleno de buena intención la versión original de un tema histórico, se encuentra de forma inesperada con algo... esto, ¿cómo decirlo?... inenarrable. Son esos casos en los que la versión original es... esto... ¿una payasada? Vamos a dejarlo así, aunque sea como simple hipótesis de trabajo.
I Put a Spell on You es uno de los mejores temas rock de la historia. También uno de los mejores temas soul de la historia. Y también de blues, porque es un tema inmortal. Mi versión preferida es una arrasadora hecha por los grandísimos Creedence Clearwater Revival. Aunque disfruto igualmente con la brillante recreación de Nina Simone.
Os voy a poner esas dos versiones precedidas de otra hecha por al autor original, Screamin' Jay Hawkins. Lo que nadie puede negarle a este showman es personalidad.