Si alguien quiere saber lo que significa la palabra "soul", puede chequear este vídeo. Y los más impacientes pueden ir directamente al minuto 3:30, y seguro que entenderán el significado de la palabreja.
No me extraña que el señor Green se hiciera finalmente predicador.
Ya es domingo. Una excusa como otra cualquiera para echar la vista atrás, y recuperar un clásico de entre clásicos de la insigne Motown. Marta Reeves tenía un pedazo de voz (no como la tontaina de Diana Ross), y si en la composición estaba el trio mágico de Lamont Dozier, Eddie Holland y Brian Holland (autores de los más memorables éxitos de la discográfica de Detroit), el resultado no podía ser otro que una canción perfecta para ponerla a tope en el equipo musical y empezar a dar saltos y piruetas. El vídeo tiene el encanto y la ingenuidad de lo antiguo, pero la canción, madre mía... toda una ola de calor es lo que me da al oírla, cuarenta y cuatro años después.
Los ochenta fueron una década complicada para el soul. Los cada vez más patéticos coletazos de la música disco empañaban las ondas, las nuevas tendencias estaban revestidas en su imagen y sonido de la inevitable horterez ochentera, y el soul en su versión más pura (que diera maravillosos hitos en la década anterior), parecía, y de hecho estaba, desaparecido.
Pero (o tal vez por ello) vale la pena recordar una actuación en directo de 1987 en la que Prince supo reencontrar el soul, con un sonido eléctrico, coros auténticos, ritmo hipnótico, una voz sentida y desgarrada, y una letra… romántica, por decirlo de algún modo.
La Universal elimina sin piedad cualquier vídeo de este artista subido a YouTube o semejantes por lo que no puedo garantizar su futura accesibilidad.
Sí su calidad.
La
década de los 70 está repleta de auténticas joyas de la música negra,
cápsulas intemporales que supieron captar la esencia de un momento para
transformarlo en ideas y notas musicales que perduran a través de las
décadas. Ese legado es frecuentemente saqueado, manipulado y degenerado
para alimentar géneros bastardos como el dance, el teen pop
y otros. Afortunadamente, siguen existiendo grandes artistas que han
tomado como costumbre versionear estos clásicos setenteros con el
respeto y la prudente distancia necesarios, y sobre todo aportando su
estilo y su propia calidad como intérpretes. Alicia
Keys es una de estas brillantes “copionas”, que a lo largo de sus LPs
ha repartido versiones de alto nivel de clásicos de antaño. Dos de
ellas son traídas hoy a este su humilde blog: “Someday We'll All Be Free” es un clásico...
...leer más funk, prince, soul, versiones (20/07/2009) - 520 visitas - 8/10 puntos - 0 opinionesañadir comentario - Música Negra
En
el panorama soul actual predomina frecuentemente el continente sobre el
contenido: la pose, la actitud y la producción antes que las calidad de
las composiciones, de forma que nos encontramos con muchos soulmen de
perfecta imagen, refinada producción musical, aceptable voz, canciones
bien estructuradas… pero terriblemente aburridos, aunténticos pestiños
no aptos más que para fanáticos del estilo. Son casos en los que la
falta de inspiración real se quiere ver suplida por "todo lo demás".
Pero claro, no basta.
Les voy a contar una cosa. Uno empieza a escribir un blog por los motivos que sea, pero siempre decidido a colgar distintos post sobre lo que a uno le gusta. Sin embargo, siempre está el pequeño prurito de obtener un número de visitas o comentarios mínimamente digno. Y eso a veces provoca que, sin darse cuenta, muchos bloggers empiecen a dejar a un lado algunos temas que, bueno, intuyen o creen intuir que sólo les interesará a ellos solos.
Yo creo que eso no tiene por qué ser así. Este post habla sobre una de mis pasiones musicales, y sobre un tema demoledor, un trallazo funk-soul-rock de hace cuarenta y dos años.
Cuando se empieza con un primer tema en un primer LP como éste, con un disparo de tal calibre, significa que se es grande. Muy grande . Y Sly Stone lo hizo en 1967, con su primer LP A Whole New Thing (perfecto título, porque efectivamente no se había escuchado antes nada parecido) y su primer tema, Underdog.
No me ha dado tiempo a publicarlo. Mucha suerte donde quiera que estés ahora, y gracias por todo lo que nos diste en tus cuarenta y cinco años de carrera.
Unos suaves acordes de guitarra, una voz melodiosa, coros elaborados... Los Manhattans consiguieron todo un pequeño clásico con esta hermosa canción, que treinta años después sigue sonando casi como el primer día.