Los ochenta fueron (como ya se ha comentado varias veces en este blog) terribles para la música negra. Tras la maravillosa década de los 70, la saturación que produjo la disco músico, la desaparición de los sonidos corporativos (Philadelphia, Motown, etc) y la irrupción de las cajas de ritmos, convirtieron progresivamente la black music en una sucesión de clichés aburridos e intragables, sólo redimidos por el progresivo asentamiento del rap, la magna obra de Prince y algunos destellos del sonido Minneapolis.
Pero cuando se aproximaba el final de la década, aparecieron Soul II Soul. Más que un soplo, un auténtico vendaval de aire fresco. Todo parecía natural, transparente, brillante, en este grupo cuyos cerebros eran Nellee Hooper y Jazzie B (blanco y negro por más señas). Dotados de una incontestable capacidad melódica, supieron dejar en un armario los ritmos acelerados de los pastiches de por entonces, para crear una base rítmica pausada elegante y distanciada, que inmediatamente sería sería copiada hasta la extenuación por una legión de productores de segunda división (no por casualidad se la llamó ritmo soul II soul). Los sintetizadores también fueron felizmente reubicados para sustituirlos por elegantísimos trazos de piano, cuerdas y hasta viento (sí, los vientos propios del soul clásico). Renunciaron además a tener una sola voz solista, escogiendo para cada canción de entre lo más granado del nutrido panorama de divas negras de las islas británicas .Y recuperaron los coros femeninos, envolviendo, arropando la melodía y dando cuerpo y densidad a cada una de sus creaciones.
Pero aunque combines buenas composiciones, producción de primera y grandes voces, nada te garantiza el resultado, si no se logra añadir algo que ellos tuvieron a toneladas, sobre todo en sus dos primeros e impagables LPs: auténtico estilo, inspiración para hacer monumentos funk y soul que irían directos y sin escalas a lo más alto de las listas.
Soul II Soul parecían haber llegado para devolver la gracia y el perdón a la música negra. Y yo creo que efectivamente, fue así.