En los últimos post nos hemos puesto un poco trascendentales, y por otra parte no todo en la vida es música negra (no...?). Así que lo mejor será engrasar los oidos y las neuronas con puro rock, pura energía positiva. Esto que viene a continuación no necesita presentación.
Hay canciones de tal poderío que hasta la versión más abyecta no logra eliminar toda su grandeza. Por otra parte, en esos casos la calidad del original va en contra del copión mejor intencionado, ya que la comparación siempre favorecerá a la versión inicial. Thunder Road es una canción antológica del gran Springsteen, adorada por sus acólitos y fácil de disfrutar por los que como yo, no lo son.
Los sabios Cowboy Junkies se atrevieron a versionearla, y consiguieron no quedarse tirados en la cuneta, mediante el simple método de ser fieles a su estilo. Un original enorme, y una copia rotunda.
Una de las mejores canciones de U2 es sin duda One, emotiva oda a la fidelidad monogámica (o algo así). La alianza que en el 2007 realizaron U2 y Mary J Blige para versionear la misma (autoversionear, los primeros), no hacía presagiar nada bueno: mezcla imposible de estilos, artefacto para escalar los charts sin respeto por la propia historia… pero, oh sorpresa, la rotunda voz de la Sra. Blige y la calidad de la canción se sobrepusieron a los peores indicios, convirtiéndose en un jugoso bocado pop.
"No puedes iniciar un fuego si estás preocupándote por tu pequeño mundo derrumbándose"
¿Les
suena? El autor de esta frase es un veterano (realmente veterano),
cuyas letras y melodías han llegado al corazón de millones de personas
de todas las razas en los últimos veinticinco años.
En
estos días saca un nuevo LP. Y aunque no sea mi autor favorito, justo
es reconocerle la habilidad, sinceridad y entrega que a lo largo de
toda su carrera ha mostrado.